Comprobar que el pelo del perro está seco antes de que se acueste

Ilustración de un paisaje

Después de un paseo con lluvia o de un chapuzón, el pelo del perro puede tardar en secarse. Un perro mojado que se acuesta en su cama la humedece y se siente incómodo. Por eso es buena idea revisar el pelo antes de que se eche a descansar. Es una costumbre breve que mejora la noche de los dos.

Toca el pelo con la mano, sobre todo en el lomo, el pecho y las patas. Si el pelo es largo o espeso, la humedad se queda más tiempo en el fondo. Pasa la mano hasta la piel para comprobarlo bien, no solo por encima. Con un poco de práctica lo notarás enseguida.

Secar con paciencia

Ten a mano una toalla grande que solo uses para el perro. Frota con suavidad, siguiendo la dirección del pelo, y no olvides las axilas, la barriga y entre los dedos. Cambia de toalla si se empapa, porque una toalla mojada ya no seca. Muchos perros disfrutan de este momento si se hace con calma.

Si el perro tiene el pelo largo, puedes ayudarte con un cepillo para deshacer los enredos mojados. Hazlo despacio y sin tirar, para que la experiencia sea agradable. Déjalo un rato en una habitación templada, lejos de corrientes de aire, hasta que se termine de secar. No lo acuestes en su cama hasta que esté seco.

Aprovecha la ocasión para mirar también las orejas y las patas por si hay barro o hojas pegadas. Retira con cuidado lo que encuentres y deja que el perro se sacuda a su manera. Es una revisión rápida que forma parte del regreso a casa. Con el tiempo, el perro se acostumbrará a esperar en la entrada mientras lo secas.

Un perro seco y limpio se acuesta con más gusto y descansa mejor. La cama se mantiene fresca y la casa huele mejor. Basta con unos minutos y una toalla para conseguirlo, incluso en días con prisa. Cuando lo conviertes en costumbre, deja de ser una tarea y pasa a ser un momento de cariño compartido.